Posteado por: janeindy | 2 abril, 2012

Patatas bravas

Todo un clásico que no puede faltar en ninguna fiesta ni aperitivo! Especial agradecimiento a Mónica que me chivó la receta!

Ingredientes:
1 cebolla
1 diente de ajo
1 vaso de tomate natural o triturado
1 pizca de azafrán
1 cucharadita de café de azúcar
2/3 ud. de pimientas de Cayena
1 punta jamón ibérico
1 cucharadita de pimentón picante
1 cucharadita de colorante alimentario
1 cucharada sopera rasa de harina
1 chorro de vinagre de vino
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
Picar muy fina la cebolla y el diente de ajo y rehogar en el aceite, a fuego lento junto con la punta de jamón y dos o tres pimientas de Cayena. Cuando la cebolla esté transparente añadir el pimentón picante (fuera del fuego para que no se queme) y las hebras de azafrán, dar unas vueltas, añadir el tomate triturado, mezclar con la sal y el azúcar y dejar cocer removiendo durante 5 minutos.

Tras esto, incorporar la harina diluída en medio vaso de agua, mezclar bien, y añadir 1 vaso de agua, el colorante y dejar cocer durante 15 minutos más. Al final de la cocción echar el chorrito de vinagre, mezclar bien y sacar la punta de jamón.

Para finalizar la salsa, se pasa por la batidora y opcionalmente si fuera necesario, se cuela por el chino, y ya está!

Para las patatas las cocemos durante unos 5 minutos sin piel, tras lo cual las enfriamos colocándolas debajo de un chorro de agua fría con la ayuda de un escurridor (para que no sigan cociéndose en el interior con su propio calor), y posteriormente las freímos hasta que se doren externamente en una sarten con abundante aceite muy caliente.

Es mejor comérselas recién hechas! Si os sobra salsa la podéis reservar para otra ocasión. Que aproveche!

Posteado por: janeindy | 12 marzo, 2012

Ensalada Caprese, v2.0

Después de bastante tiempo de inactividad blogera, que no cocinera, paso a dejar la receta de un clásico de la cocina italiana, puesto al día: la mítica ensalada Caprese, pero con un toque diferente… a compartir para 2 personas.

Ingredientes:
2 bolas de queso mozarella de búfala o similar
1 diente de ajo
16 tomates Cherry, más o menos
4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
Unas hojas de albahaca (al gusto), o de orégano.
Sal al gusto

Preparación:
Se cortan las bolas de mozarella en lonchas a lo ancho sin terminar de separarlas entre sí, y se colocan sobre varias servilletas de papel para que absorban el suero que van soltando. Hay que eliminarlo en lo posible, porque si no luego se mezcla éste con el aceite y malogra el sabor final. Dejamos escurriendo mientras pasamos al siguiente paso…

Se lavan bien y trocean las hojas de albahaca, y se reservan. Se lavan los tomates Cherry y se parten por la mitad. Se reservan. Se pela y chafa en un mortero el diente de ajo, y se dora en una sartén pequeña en el aceite a fuego suave, para que el aceite tome poco a poco el sabor al ajo. Una vez se haya dorado y empiece a tostarse, se retira el ajo y se añaden los tomates partidos por la mitad, y se sube el fuego al máximo, salteándolos durante unos minutos hasta que su exterior se empiece a dorar. Se retira del fuego la sartén y se apartan los tomates, reservando el aceite del salteado de los tomates.

En un plato aparte, disponemos las bolas de mozarella ya escurridas y colocamos sobre éstas los tomates salteados, y a ambos lados. Vertemos parte del aceite recogido aún caliente sobre el queso y los tomates, según el gusto que queramos, y el restante, de ser necesario, lo completamos añadiendo otro poco de aceite de oliva puro (sin haber pasado por el proceso del ajo).

Finalmente, se espolvorea la albahaca fresca picada o, en su defecto, el orégano. No obstante, la albahaca le da un efecto final más impactante. Salute!

Posteado por: janeindy | 11 diciembre, 2011

Bizcocho de zanahoria, v1.0 (receta de Cris)

Ahora que sabemos hacer el bizcocho básico y estándar (aunque no por ello menos importante), podemos innovar con otros de diferente sabor, y nada mejor que estas fechas otoñales-invernales para probar con un buen bizcocho de zanahoria, en este caso, la receta viene de mi amiga Cris que se lo curró y le quedó genial. Ahí va!

Ingredientes
300 gr. zanahorias ralladas
300 gr. de azúcar
300 gr. harina
1 sobre levadura.
1/2 vasito de aceite de oliva.
4 huevos.
1 pegote de mantequilla
OPCIONAL: Un pelín de canela y un par de clavos de olor

Preparación:
Se baten en un bol los huevos con el azúcar, hasta que quede bien disuelta ésta última. Si queremos añadirle la canela y los clavos de olor, éste es el momento. Se le añaden las zanahorias, que estarán picadas o ralladas muy finito, y el vasito de aceite.

Por otra parte, mezclar la harina y la levadura en un plato con 2 cucharas, aireando la mezcla, como con el bizcocho casero. Una vez bien mezcladas, verter en el bol donde tenemos reservado el resto, y seguir mezclando bien para evitar que se formen grumos.

Precalentamos el horno a 200 ºC por arriba y abajo, mientras untamos un molde para horno con la mantequilla y posteriormente lo cubrimos con un poco de harina, desechando la sobrante. Vertemos la mezcla y al horno, cambiando el calo sólo por debajo; los primeros 5 minutos a 200 ºC y después a 180º hasta que esté cocido (pinchar con un palillo para ver si está hecho por dentro). Si vemos que se va dorando demasiado por arriba bajar la temperatura a 150º. Más o menos 35/40 minutos en total.

Dejamos enfriar bien antes de desmoldarlo, y listo!

Posteado por: janeindy | 11 diciembre, 2011

Bizcocho casero (receta de familia)

Hola de nuevo! En esta ocasión voy a dejar la receta del bizcocho que hacemos en casa (prácticamente cada semana o cada 10 días). Es un clásico, del cual os sorprenderá el sabor, nada empalagoso, y su esponjosidad y textura, para nada seca, a diferencia de otros que habitualmente nos podemos encontrar. La verdad es que tiene mucho peligro, pues apetece a todas horas!

Ingredientes
2 huevos
Ralladura de 1 limón
1 cucharada (tamaño de café) de levadura
1 pequeño pegote de mantequilla
1 yogur natural (sin azúcar)
Utilizando la medida del recipiente del yogur:
1/2 medida de aceite de oliva virgen
3 medidas de azúcar blanca
3 medidas de harina de trigo

Preparación
Se ralla el limón, con cuidado de no apurar demasiado la corteza para evitar la parte blanquecina de la misma. Se vierte en un bol grande donde se añaden los dos huevos, batiéndolo todo bien con una espumadera. Se sigue mezclando y batiendo hasta lograr una mezcla homogénea el yogur natural, el aceite y el azúcar. Es muy importante que el azúcar quede bien disuelta, pues si se apelmaza formando grumos luego el bizcocho se hundirá del centro del molde.

Paralelamente en un palto hondo se vierte la cucharadita de levadura y las tres medidas de harina, y con la ayuda de dos cucharas se airea y mezclan bien ambos ingredientes. Finalmente se añade al bol donde hemos reservado anteriormente todo lo demás, y se mezcla de nuevo hasta conseguir que la harina no quede en grumos. Es fundamental mezclar bien todo de forma homogénea, pues de ello dependerá en gran medida el resultado final!

Ahora precalentamos el horno a 200 ºC durante unos 10 minutos seleccionando las zonas de calor del horno superior e inferior, a la vez. Mientras que el horno se va preparando, untamos un molde de horno con el pegote de mantequilla, procurando que todas las paredes interiores queden bien impregnadas, y posteriormente espolvoreamos un poco de harina dentro del molde, que intentaremos que recubra y se pegue a las paredes del mismo mediante movimientos circulares o pequeños golpecitos, desechando la harina sobrante que no se quede adherida a la mantequilla de las paredes.

Una vez hecho esto, vertemos la mezcla en el molde, no sin antes volver a batirla enérgicamente con la espumadera, y colocamos el molde en el horno, el cual seleccionaremos ahora para que sólo caliente por la parte de abajo!, durante al menos 40 minutos. Es recomendable controlar el estado de cocción del bizcocho con un palillo por si no estamos seguros de sacarlo antes o después. Aparte de eso, con ir controlando el color del bizcocho, que debe ser ligeramente marrón claro tostado, no hay más ciencia!!!

Una vez terminado, dejar enfriar totalmente y con al ayuda de un cuchillo desmoldar. Se puede tomar así mismo, o espolvoreando la superficie con azúcar glacé; si se opta por esta última alternativa, es recomendable espolvorear el azúcar sólo poco antes de consumirlo, pues ésta tiende a compactarse por la humedad del bizcocho y al cabo de unas horas “desaparece”.

¡Espero que guste! Como podréis comprobar, no hace falta ni siquiera mojarlo en chocolate o leche, pues está lo suficientemente esponjoso como para comerlo sólo!

Posteado por: janeindy | 9 noviembre, 2011

Guacamole, a mi estilo

Y ahora sí, después de haber acumulado cantidades ingentes de pulpa de aguacate sin saber qué hacer con ellas, llega la tan esperada receta del guacamole!

Ingredientes:

1 aguacate (o la pulpa de los aguacates sobrantes de las otras recetas)
Una cucharada de zumo de limón
Unas gotas de salsa Tabasco
Unas gotas de salsa Worcestershire
Sal, al gusto

Preparación:

Se extrae la pulpa de un aguacate con la ayuda de una cuchara. Se vierte en un bol y con un tenedor se chafa poco a poco. Sucesivamente se van añadiendo el resto de ingredientes, tras lo cual se sigue aplastando con el tenedor y removiendo, con lo que se conseguirá que la textura sea cada vez más cremosa y homogénea, aunque deben notarse pequeños grumos del aguacate (no se trata de hacer un puré de aguacate ni nada similar).

Primero el zumo de limón, y después el Tabasco (unas 4-5 gotas), la salsa Worcestershire (un pequeño golpe), y una pizca de sal al gusto. También cabría la posibilidad de añadirle una pizca de pimienta negra recién molida, o pimienta blanca, aunque lo mejor es que encontréis el punto de picante deseado recurriendo sólo al Tabasco.

Id añadiendo los ingredientes probando el resultado y rectificando poco a poco de ser necesario. Siempre mejor eso que pasarse de picante…

Se puede conservar perfectamente un día en la nevera, cubierto por film transparente. Aunque se oscurezca ligeramente, es por la oxidación del aguacate: se remueve un poco y sin problemas. Y para consumirlo, nada mejor que con unos nachos, pan de molde tostado, o pan tostado, o pan normal… el problema es no poder parar!

Posteado por: janeindy | 9 noviembre, 2011

Aguacates rellenos, estilo básico

Hola de nuevo! Hoy la temática es el aguacate, y es que la verdad es que da bastante juego! Al hilo de la receta anterior sobre aguacates rellenos, os paso ahora otra que era la primera versión en la que he hecho los aguacates rellenos. Es un plato que sorprende siempre y cuya preparación, por ser toda en frío, no presenta dificultad alguna. A ponerla en práctica!

Ingredientes:

2 aguacates maduros (ni muy verdes, ni demasiado hechos, porque si no, la piel puede romperse fácilmente y no servir de “contenedor”).
150 gr. de langostinos cocidos
Mahonesa, al gusto

Preparación:

Cortar los aguacates transversalmente, y vaciar con la ayuda de una cuchara pequeña la pulpa y desechar el hueso. Al igual que con la otra receta de aguacates, sólo se utilizará la pulpa de 1 aguacate, mientras que la del otro se reserva para un guacamole. Pasar la pulpa a un cuenco y trocearla, sin llegar a conseguir que quede como un puré. Reservar las pieles vacías. Cuidado con apurar mucho con la cuchara al vaciar la pulpa, pues puede resquebrajarse fácilmente la piel y no servirnos!

Pelar los langostinos (lleva un poco de tiempo). Con las cáscaras y varias espinas de otros pescados podéis hacer un fondo de pescado para sopas u otros preparados (hay que reutilizar y ser “apañao”, y más en los tiempos que corren). Cortarlos en pequeños trozos.

Ahora al aguacate desmenuzado le agregamos los langostinos troceados, y la mahonesa, hasta lograr una mezcla homogénea. La cantidad de mahonesa es orientativa: en mi caso, no me gusta que quede muy “blanda” la mezcla, sino más bien consistente. Id probando a añadir poco a poco hasta conseguir la textura deseada.

Y con la mezcla lista, rellenamos poco a poco con una cuchara las pieles de aguacate que teníamos ya preparadas. Antes de consumir, se puede reservar en la nevera durante un rato.

Y listo!

Posteado por: janeindy | 9 noviembre, 2011

Aguacates rellenos con salsa de queso y gambas

Ya hacía tiempo que no escribía nada por aquí. Las prisas, que no son malas consejeras, no han ayudado a ello, la verdad. Y el verano ha sido de relax cibernético (en la medida de lo posible). Así que, por qué no volver a las andadas? Pues para empezar, dos nuevas recetas basadas en el aguacate. Y como viene siendo habitual: de un mismo producto, dos recetas. Comer bien por poco!

Ingredientes:

2 aguacates maduros (sin pasarse tampoco)
150 gr. de gambas peladas cocidas (congeladas o no, da lo mismo)
4 palitos de sucedáneo de cangrejo (a.k.a.: “surimi”)
100 gr. de queso Philadelphia (si os sobró un poco de la receta de la quesada 🙂
1 guindilla de Cayena pequeña

Preparación:

Cortar los aguacates en mitades, de forma transversal. Retirar el hueso y con una cuchara pequeña, vaciar la pulpa interior de dos de dichas mitades. Reservar la pulpa de las otras dos mitades para la receta del guacamole…

Ahora hay que cortar los palitos de cangrejo (preferentemente en pequeñas rodajas, aunque también se podría hacer en pequeños dados) y verterlos en un pequeño bol o cuenco junto con la pulpa del aguacate que hemos vaciado previamente. Con la ayuda de un cuchillo, cortar la pulpa del aguacate, sin llegar a hacerlo “puré”.

En una sartén, dorar las gambas sin pasarse en aceite muy caliente. Si están congeladas obviamente tardarán un poco más, pero no hay que preocuparse. Añadir seguidamente la guindilla de Cayena pequeña troceada. Saltear un poco más, unos 4 minutos, hasta que vaya reduciendo el agua sobrante de las gambas. Poco antes de retirar la sartén del fuego, añadir el queso Philadelphia y remover hasta conseguir que se mezcle de forma homogénea con las gambas y la “salsa”, deshaciendo los posibles grumos que aparezcan del queso.

Por último, vertemos las gambas con la salsa de queso junto con el aguacate triturado y el surimi. Mezclamos todo muy bien en caliente y rellenamos las 4 mitades de aguacate que vaciamos al principio.

Como habréis podido observar, con la pulpa de 1 aguacate hay suficiente para rellenar 2 aguacates (una vez añadidas las gambas y el resto de ingredientes…). Si sois más glotones, basta con añadir mayor cantidad de pulpa de aguacate, o por ejemplo, unos dados de tomate bien escurridos.

Y a comer! Se puede consumir bien en caliente, recién hecho, o dejándolo templar y guardándolo en la nevera. Y al no contener mahonesa, como otras recetas de aguacates rellenos, no hay tantos problemas de conservación.

Espero que os guste!

Posteado por: janeindy | 20 marzo, 2011

Mermelada de kiwi

A raíz de cierta receta en la que no aparecían las cantidades correctas de los ingredientes desarrollamos en casa una especie de mermelada de kiwi que no quedó nada mal:

Ingredientes:
1 kg de kiwis (no importa el estado de maduración en que estén, pero cuanto más maduros, mayor contenido en azúcar)
500 gr de azúcar (o más si eres muy goloso)
1 ramita de canela
100 ml de Brandy
3 cucharadas soperas de agua
El zumo de 1 limón

Preparación
Se pelan y cortan en rodajas los kiwis, y se colocan en una cazo. Se le añade el zumo del limón, el azúcar, el agua, el Brandy y se introduce la ramita de canela. Se deja cocer a fuego medio-bajo durante un buen rato (30 minutos como mínimo), hasta que los kiwis se vuelvan de color amarillo-dorado. Aproximadamente con 45 minutos podemos conseguir que la mezcla de azúcares del Brandy, el azúcar y los zumos de limón y kiwi haya ido reduciendo bastante, pero ya será cuestión de gustos.

Retiramos del fuego, sacamos la ramita de canela y trituramos con la ayuda de una batidora, incluso en el mismo cazo en el que se han cocinado. Se guarda en un bol o en un tarro de cristal, como el de las mermeladas “comercializadas”, y se deja enfriar, tras lo cual se puede guardar en la nevera.

Se podría añadir a la mezcla algo de gelatina (en polvo neutra o de cola de pescado) para darle una mayor consistencia final, pero eso ya depende del gusto del cocinillas! Que aproveche!

Posteado por: janeindy | 20 marzo, 2011

Tarta de queso y kiwi

Hacía tiempo que no volvía a publicar nada dulce… así que allá vamos! La receta la he extraído parcialmente de una revista publicitaria de cierta gran superficie comercial… pero digo “parcialmente” porque estaba tan mal redactada, hasta en las especificaciones de los ingredientes, que no había manera de acertar con las medidas, los pasos ni nada! A ver qué tal os queda!

Ingredientes:

(Base galleta)
200 gr de galletas Oreo (sin la crema de chocolate blanco) = aproximadamente, 2 paquetes de 154 gr. de formato de venta estándar.
80 gr. de mantequilla fundida.

(Relleno)
250 gr de queso Mascarpone
250 ml de nata líquida para montar
50 gr de azúcar glacé
1 hoja de gelatina de cola de pescado (o su equivalente en gelatina de sabor neutro).
40 ml de leche.

Mermelada de kiwi del post siguiente

Preparación:

(Base galleta)
Para la base de galletas Oreo, hay que dedicarle un rato a desmontar las galletas con la ayuda de un cuchillo y retirarles la crema de chocolate blanco del interior, que se puede reservar para… bueno, habrá que inventarse alguna receta con la crema sobrante! Se trituran hasta que queden hechas migas los 2 paquetes de galletas (con la ayuda de un rodillo, un mortero o en un molinillo o batidora, como prefieras). Mientras tanto, en un cazo se pone a fuego bajo la mantequilla hasta que se derrita, pero con cuidado de no pasarnos porque si no, amarga!

Una vez bien fundida, la mezclamos con las Oreo bien trituradas y se trabaja bien hasta que quede hecha una masa manejable. Con esta misma masa, se rellena la base de un molde de forma homogénea con la ayuda de una cuchara para compactarla bien, con las paredes previamente untadas ligeramente de mantequilla, y se reserva.

(Relleno)
En una cacerola se pone a calentar la leche, a la que se le añade la gelatina, y se remueve hasta deshacerse completamente. Una vez conseguido, se vierte en un bol, donde se mezclará con el queso Mascarpone. Por otra parte, se monta la nata junto con el azúcar glacé, y se le añade a la mezcla, hasta conseguir que quede una mezcla ligada. Si apareciera suero del queso se retira.

Ahora se vierte esta mezcla en el molde preparado, sobre la bas de galletas, y una vez templado se mete en la nevera para que cuaje más rápido.

(Cobertura)
Para la cobertura emplearemos la receta de la mermelada de kiwi del otro post que hay en el blog.

Una vez bien cuajada la mezcla, después de unas 3 horas, sacamos la tarta del frío y la desmoldamos. Cuidado con la base, pues si bien parece compacta, si abusamos mucho de movimientos bruscos al sacarla del molde puede quebrarse con facilidad, y da mucha rabia! Finalmente queda decorar la superficie con la mermelada de kiwi, al gusto del personal!

Espero que os guste!

Posteado por: janeindy | 26 diciembre, 2010

Langostinos en salsa

¿Qué podemos hacer (si se da el caso) con aquellos langostinos que pueden sobrar de alguna comida o cena cuando ya se han ido los invitados? ¡Hacerlos en salsa! Para 4 personas:

Ingredientes:
300 gr. de langostinos (crudos o cocidos).
1 diente de ajo.
3 cucharadas soperas de aceite de oliva.
1 guindilla de cayena.
6 cucharadas de leche evaporada “Ideal” o nata líquida para cocinar.
100 ml. de vino blanco.
Sal.
Perejil picado.

Preparación:
Lo primero de todo es pelar los langostinos completamente, y reservar todas las cabezas y las cáscaras para hacer con ello un fondo de marisco: las colocamos en una cacerola pequeña hasta cubrirlas con agua y lo ponemos a hervir a fuego medio hasta que vaya reduciendo, unos 20 minutos, tras los cuales lo apartamos y reservamos.

Picamos muy pequeño el diente de ajo y lo doramos en aceite de oliva en una sartén mediana. Una vez listo, le añadimos aproximadamente la medida de medio vaso (más o menos 125 ml.)  del fondo de marisco obtenido de hervir lo desechado de los langostinos pelados (sí, ya sé, sobrará bastante, así que lo puedes congelar y utilizar para una sopa de pescado).

Dejamos que vaya reduciendo a fuego medio y mientras picamos la guindilla de cayena, que le añadimos y seguimos removiendo de vez en cuando. Hacemos lo mismo añadiendo el vino blanco y dejamos que siga reduciendo, a fuego medio.

Cuando veamos que la mezcla del vino blanco, el fondo de marisco y el ajo haya ligado y se haya reducido bastante, añadimos la leche evaporada o la nata líquida, y seguimos removiendo mientras la salsa “liga” y vuelve a reducir un poco.

Y no es hasta el final cuando debemos añadir los langostinos pelados para saltearlos durante un par de minutos, consiguiendo que se hagan un poco por fuera, si es necesario, subiendo un poco la intensidad del fuego, pero que no lleguen a cocerse casi por dentro.

Finalmente, servimos en un plato o cazuela de barro añadiéndole un poco de sal al gusto y perejil picado espolvoreado por encima. ¡Que aproveche!

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